jueves, 21 de febrero de 2019


Un día inicio una historia, ahora solo miro fotos de ella, recuerdos vagos de algo que en algún momento fue llamado amor. Se me ocurren mil y un cosas que vivimos en su momento, pero que al final fueron degradándose y consumiéndose por la monotonía y falta de interés. 

Todos pensamos que en su momento moriremos con la persona con quien estamos, pero eso puede ser una completa mentira. Ya sea por causas fortuitas o bien problemas del día a día, los amores para toda la vida pueden ser tan efímeros como los recuerdos de un pez.

Ahora solo queda encontrarse a sí mismos, proponerse metas y superarse en todos los sentidos. 

Al principio esto da miedo, podrás tener ataques de pánico,  la soledad acosara tu ser  y tu verdadero yo saldrá a la luz (un ente oscuro, lleno de demonios, miedos e inseguridades).

Lo único bueno de todo esto es que te darás cuenta que en realidad tú no estás bien y que necesitas enfrentar esos demonios antes de encontrar  a esa persona con la cual pasaras el resto de tu vida.   
Solo esperemos los demonios no acaben contra nosotros antes de que los superemos.



miércoles, 29 de agosto de 2018


Después de un breve, intenso y extraño revés con la osita, Burny siguió con la misma vida de papayas y locura; pero ahora algo en él había cambiado.

El monito al cual todos conocían ¡Ya no era el mismo! Las barreras fueron más fuertes, sus muros más altos y los animalitos que con él se juntaban lo notaron.  

Burny inicio una fuerte amistad con un Puma llamado Giacomo, este era muy solitario, vivía una vida entre hojas, cuevas  y papayas. Al principio las papayas fueron una cosa en común que los unió como compañeros de cuevas, luego poco a poco sus pequeños problemas psicológicos y odio a toda la fauna del boque reforzó su amistad.  

Ellos tenían un grupo muy particular para ir a las cuevas entre ese grupo habían una mapache, una tigrilla, una leona y la osita que de vez en cuando se aparecía después de dormir por mucho tiempo.
Juntos ese grupo vivieron aventuras insuperables en cuevas, bosques desconocidos.

Existía algo llamada la papayaseñal que cuando se tiraba por mensajes en el bosque, todos tenían que acudir a enpapayarse. Era una locura, era una enorme fiesta, era la cumbre de las vidas de Burny y Giacomo.

El tiempo pasó, Burny recobraba cada vez la confianza en los otros animales,  todo era perfecto; pero algo estaba sucediendo con el grupo, poco a poco, sus compañeras empezaron a separarse de ellos y con el tiempo lo inevitable ¡Cayo la maldición!

La maldición consistía en algo simple que se puede evitar pero al final pasa y era que tuvieran hijos.
Burny estaba preocupado por una de sus amigas más que todo y es que al parecer la tigrilla le gustaba un poco; ella era un alma libre, sus padres eran considerados artistas y sus manchas eran algo que lo volvía loco.

Pero la tigrilla ignoraba eso por completo.

Burny procuraba mantener a la tigrilla lejos de las maldiciones, pero esta se ensañaba en meterse con animales que portaban maldiciones ajenas. Burny no sabía qué hacer, pidió ayuda a la osita y esta hablo con la tigrilla. ¡Pero los esfuerzos fueron en vano!

La tigrilla decidió que no sería buena para Burny y este acepto con tristeza la realidad, la dejó ir, y con tristeza en sus ojos vio como la tigrilla caía en la maldición de la banana floja.

Burny y Giacomo vieron caer poco a poco a sus compañeras en las maldiciones que los separarían por siempre. Sin embargo esto no iba a acabar con la amistad de ellos y se mantuvieron firmes hasta ver la maldición desparecer con el viento.

Al tiempo como una luz al final del túnel se dejaron ver un grupo de monitas.

Burny se acerco…


lunes, 21 de mayo de 2012

En momentos de inspiración donde la realidad se vuelve ficción y se crean cuentos por desesperación o.O


En un mundo donde los arboles no hablan pero los animales extrañamente si  y los sapos comen insectos, pero no son príncipes azules que salvan doncellas en peligro de 9 enanos lujuriosos, existía un personaje muy curioso el cual era un mono y se llamaba Burny.

Este mono era muy peculiar, en realidad era algo alocado y no media consecuencias siempre vivía sonriendo y comiendo papayas, si como lo leyeron papayas, el monito siempre tratando de no ser uno más del clan trataba de hacer todo lo contrario a lo que sus primates amigos hacían y por eso siempre se separaba de ellos y estaba solo por la vida.

Pero en realidad no era tan solitario, de una extraña manera siempre tenía muchos amigos o bueno como él decía conocidos porque bien para el amigos no son muchos solo unos pocos; pero regresando al tema el siempre tenía muchos conocidos con los cuales charlaba pero no eran aqueas platicas tan amenas y de confianza que a él le gustaba tener pero al menos se entretenía.

<<Y la osita se echo a dormir>>

El mono muy seguro de sí mismo caminada por el bosque y de pronto se encontró a un mapache el cual conocía desde siempre y con el que tenía una gran amistad, este mapache se llamaba Ishban.

Ishban era un mapache nacido en una familia de lobos, el pobre no tenía idea de si era lobo o mapache, en fin este conoció a Burny cuando este se encontraba platicando con un grupo de animales algo pendejos que no decían nada. En ese momento Ishban comento algo de las papayas y Burny emocionado le respondió y así se comenzaron a platicar y hacerse amigos.

Ishban en el momento que mira a Burny lo saluda con felicidad y le empieza a platicar de la vida y todo lo demás, en eso le saca a relucir un tema que una coneja lo quería conocer y a ver cuando tenía tiempo para ir a comer unas papayas por ahí, Burny muy emocionado le confirma un día y se va con rapidez porque lo venían persiguiendo unos gorilas que le querían robar sus piedritas.

<<La osita seguía durmiendo>>

Burny siempre era seguido por los gorilas en realidad era como si el olor del monito fuera un imán de gorilas, que a donde quiera que él iba estos le seguían para robar sus piedritas. Esto sucedía con tanta frecuencia a tal punto que paro siendo algo paranoico y a donde iba miraba para todos lados. 

Un día el monito iba por el bosque de pura casualidad se encontró con una conejita, ignorando el hecho que esta era la conejita de la cual su mapache amigo le había comentado, el monito muy tímidamente la saludo cayendo directamente del cielo y gritando HOLA CONEJA!!!!!!!! , la coneja muy asustada casi sale corriendo pero al ver que era un mono se puso a pensar “bueno este pendejo puede que sea Burny me quedare a ver qué pasa” el monito muy feliz le dice
-hola me llamo Burny
A lo que la conejita le contesta
-hey pues yo me llamo Bunny
La conejita dentro de si pensaba “Si es Burny!!! Si es Burny!!!”
Y el monito pensaba “………Papayas…….yomi……….”

Pero fuera de todo o lo poco que pensaban la conversación que tuvieron ese día fue muy interesante; como al monito le gustaban y eso fue algo que le encanto.

Ellos dos son muy diferentes Burny un idealista soñador y Bunny una conservadora realista, sin embargo eso era lo de menos para el monito, ya que para él ni la distancias tanto físicas como ideológicas eran un impedimento para la amistad o bueno fuera algo más.

<<La osita duerme>>

Luego de unos días Ishban y Burny se juntaron y al poco tiempo Bunny llega “Burny se pone feliz”. Mantienen una charla de largo tiempo pero algo hay de diferente, Burny se da cuenta, Bunny no es la misma.

Después de ese momento Burny creyó conveniente salir con Bunny pero esta vez solo ellos dos el monito se junto con la conejita en una pradera muy concurrida por muchos animales, Burny por su paranoia no quería que ningún gorila se acercara a la conejita así que se la llevo a una montañita más segura, pero también muy sola, en ese momento comenzó a llover el monito llevo a la conejita a una cueva muy cercana siguieron platicando, en eso el monito abraza a la conejita sus miradas se fijaron y un beso inesperado pero a su vez deseado se dio y Burny se enamoró.

Pasó el tiempo Burny y Bunny seguían hablando mas ahora esas pláticas tenían siempre algo implícito los dos sabían que algo podía suceder ahí, pero a su vez tenían miedo, los dos habían sido heridos anteriormente, el monito no lo demostraba del todo puesto su forma de ser lo impedía nunca mostraba sus debilidades ante los demás y para no sentirse triste se escapaba a un mundo de fantasía y papayas voladoras en cuanto a Bunny ella si lo demostraba puesto su forma de ser realista le impedía demostrar una cara feliz en un momento triste .

Los dos siguieron así un tiempo pero la conejita por miedo empezó a alejar al monito hasta que un día una bomba de tiempo explotó, fue un error del monito que le costaría por completo todo lo que hizo para poder acercarse a la conejita. 

Bunny se alejó de Burny.

Paso un tiempo Burny seguía tratando de reconciliar todo con Bunny mas todo se miraba sin esperanzas Burny se deprimió. En todo momento intento olvidarla más sus esfuerzos eran en vano ni toda la papaya del mundo lo hacía feliz.

Mucho tiempo después el monito se resigno, a que todo con la conejita iría a ser solo una amistad, la conejita se dio cuenta de ello, siguieron hablando pero conforme hablaban su amistad se hacía más fuerte y la confianza también el monito contento de haber encontrado otra amiga festejo.

Pero siempre en el monito existía esa pequeña chispa que al ser manipulada podría encenderse la conejita no lo sabía y en un momento en que de todo hablaban la conejita le confesó.

-Ishban y yo andamos

A lo que el monito le contesto

-Eso ya lo temía…

Burny muy enfurecido pero a la vez deprimido arranco prendiendo en llamas todo a su alrededor y destrozando sueños sin razón, llorando penas con dolor y rompiendo en pedazos su pequeño corazón.

¡La osita se despertó!

Burny la miro

La osita le sonrió

Burny se alegro

¡La osita se durmió!

Burny se despidió.




En mis intentos de escritor enamorado deje esta carta en el pasado la cual vuelvo a ver y me doy cuenta que aun no ha perdido sentido



Guatemala, 21 de Octubre del 2011

Para quien en mi mente se ha metido y en mi corazón ha irrumpido
Esta carta es para ti



 Tú mi sueño,
¡No no lo creo!,
 Una ilusión,
¡Tampoco no lo deseo!, 
Una realidad,
¡Eso es lo que yo quiero!...
Yo vivo en un mundo de fantasía cuando tú vives en la realidad cruda y fría.
Yo quien en tus besos se ha perdido y un sueño ha vivido,  elevándome a los cielos como una hoja al vuelo, en el aire sin rumbo fijo, dejándose llevar al infinito.
Tus ojos bellas ventanas negras, llenas de misterio que al solo verlas el tiempo detienen, hipnotizantes,  sensibles  e intimidantes; una mirada que mi alma penetra y con mi corazón juega.
Juego del cual no puedo entender si está entre el bien y el mal, pero puedo asegurar me da miedo llegar a no tener armas para luego levantar, puesto con lo malo viene lo bueno y con lo bueno lo malo, Yin-Yan la dualidad espiritual no me falles pues mi corazón ya se ha de enamorar.
Tras mil mascaras yo me ocultare y tras mil paredes tú te refugiaras mas a nuestros corazones no les importara, puesto que ellos hasta a la muerte vencerán.
Un te quiero no bastara y mil gritos al cielo no se escucharan pero estoy seguro que otro beso el cambio establecerá y con el nuestro amor sellara.